El puente, junto con los del Guerra y Caramaco de similares características aunque más pequeños, forma parte de las infraestructuras de riego y se construyeron para salvar desniveles que impedían que el agua llegara a algunos lugares de la zona.
Se construyó con aglomerados de las inmediaciones, comúnmente conocidos como "piedra turronera" por su aspecto, y barro en la primera mitad del siglo XX.
Tiene 78 arcos, mide unos cuatrocientos metros y alcanza los 10 metros de altura. Hoy día se sigue utilizando como canal.